jueves, 17 de agosto de 2017

Trepando por el Balneario de Panticosa Cresteando desde los Infiernos al Algas 12/8/2017

Tras pasar la noche en el cómodo refugio de Bachimaña, iniciamos la larga jornada a las 7 de mañana, en dirección a los Ibones Azules. Poco después de superarlos, nos desviamos de la ruta normal que va al cuello de los infiernos, y nos dirigimos a la base de la marmolera norte de los Infiernos, junto al pequeño glaciar que queda. Desde allí, primero por una zona blanca de gran adherencia, vamos trepando en dirección a una marcada veta marrón esquistosa. Poco a poco ascendemos, entre trepadas y escalones, evitando siempre las zonas inestables de roca suelta. Finalmente llegamos en la zona alta, a una diagonal que forma la marmolera blanca con la roca rojiza. Desde allí y buscando las zonas mas estables, se consigue llegar al cordal justo por debajo de la cima del Garmo Blanco o cima oriental de los Infiernos. Atravesamos hacia la cima central y oriental. Entre medio la salida del corredor norte de los infiernos, tan difícil en invierno como en verano. Seguimos la cresta que desciende directamente al collado del Pico de los Arnales. En medio de esta cresta hay una marcada brecha, descrita en algún que otra reseña, con una instalación para rapelar. Nosotros llevábamos cuerda de 60 m. Desde el fondo de la misma y ascendiendo hacia el bloque que hay en medio, se puede trepar hacia la derecha, en un paso que si bien no es difícil, III+, es muy expuesto y difícil de asegurar hasta estar sobre el bloque inicial. Desde allí se va girando hacia la derecha y por una fácil canal se asciende de nuevo a la cresta. Este tramo sin cuerda es realmente muy expuesto. También se ve otra instalación de rapel para seguir descendiendo la brecha pero no nos atrevimos al no saber como estaba la continuación del descenso y optamos por trepar de nuevo hacia la cresta. En ésta, como en todas las que son afiladas y poco transitadas, hay que estar atentos y tantear todos los agarres, ya que con frecuencia están rotos. Tras descender al collado se asciende en un breve trecho al Pico de los Arnales (2.996 o 3.002 m según los mapas) De las mediciones del gps de este track tampoco hay que fiarse por completo.

Bajada primero hacia el collado de Saretas, y después al de Pondiellos. Tras reponer fuerzas y descansar una media hora, tomamos la canal que da acceso a la Aguja de Pondiellos, que a pesar de ser un 3.016 m. no aparece en la mayoría de los mapas. Es toda una ruta con la mayor parte de zonas rotas y en la que hay que `prestar especial atención pues la caída es muy expuesta en algún tramo. Tiene una bonita vía de escalada, la Interactiva, por su cara este de 600 m y 14 largos, abierta por Benedé, Royo y Esteban en el 99. Tras llegar a la pequeña cima, vemos una cara este de ascenso al Garmo negro, que no da mucha confianza. Parece muy rota y vertical. Lo cierto es que al bajar a la brecha entre ambas cimas, donde se ve un placa de recuerdo, se ve claramente la zona de trepada, que finalmente es segura -dentro de la habitual precaución al coger los agarres y apoyos de pies- e incluso disfrutona. En breve se llega a la antecima y cima del Argualas. Desde allí aún nos animamos a acercarnos a la cima N del Pico Algas. Casi más por vagancia y por los 1.400 m de desnivel de descenso, que por cansancio, dejamos de visitar el Argualas, último tres mil del cordal. Pero desde allí es muy accesible. El descenso como todos: largo y cansado pero sin incidentes. Así que gracias a un buen día y un buen fondo físico disfrutamos de un gran día de montaña en los alrededores de Panticosa. Ruta en wikiloc
 Selfie en el inicio de la marmolera
Trepando por zona de gran adherencia. Abajo se marca el camino de la normal
Charli ascendiendo 
Vista de la ruta de ascenso desde la cima oriental de los Infiernos
Charli en la cima Pico de los Arnales. Detrás la cresta que desciende desde los infiernos oriental.
En la cima de la Aguja de Pondiellos
Cima del Garmo Negro desde la Ag de Pondiellos. 
Se ve ligeramente a la dcha la franja marrón por la que se asciende
 Desde la cima del Garmo Negro se divisa la cresta del Algas 
 En la cima del Algas Norte
Charli disfrutando del paisaje en la última cima del día.

miércoles, 2 de agosto de 2017

CURSA DE RESISTENCIA VALLS D'ANEU

C.R.V.A (usease carrera o cursa de resistencia de los VALLS D'ANEU) “LA INDOMITA”
28-29 JULIO

De nuevo en la guerra y después de una preparación y puesta a punto (ejem, ejem.) en el TRAIL de San Borombon MUEL, mi segunda gran cita de la temporada nos llevaría al parque natural del alto pirineo Ilerdense.
Para no hacer el viaje solo en plan TRAILERO, aprovechamos para visitar un par de días a la familia por tierras del Montgri, Torroella, L'Estartit.

Si no lo conocéis merece la pena perderse por sus recónditas y bellas calas, para los que les vaya el buceo y la cultura musical es un punto idóneo.
Seguimos ruta, por supuesto con nuestro Forito, por Besalu, Ripoll, Puigcerda, etz. Hasta llegar a Andorra, lugar de descanso y ver que se cocía por el principado, paisajes maravillosos pero mucho bullicio y comercio vacio.
Pasamos por la Seo de Urgell, el mítico puerto del Canto
y el final de nuestro destino turístico se aproximaba, el cartel de Parque Nacional de Aigues Tortes nos indicaba que estábamos en Estérri d'Aneu, lugar del centro del cotarro.

El fuego lo abrían los 154 corredore@s (como queramos denominarlos) que por delante tenían 96 kms. Con 7200 mts. +. y un largo viaje hasta regresar de nuevo a Estérri después de recorrer estos maravillosos Valls D'Aneu. 00 horas del sábado 29 y la ilusión del gran grupo comenzaba a rodar al calor de los aplausos del público y la música batuquera y al grito de ESPARTANOS, cual es vuestro destino…..
El de ellos era su destino elegido, pero los que salíamos a las 9 a.m., el nuestro era tratar de conciliar el sueño hasta las 6 a.m..
Bombazo del reloj y parriba, desayuno rápido seguido de toda la parafernalia preparatoria para un TRAIL y coger el bus que nos llevaría hasta el Puerto de la Bonaigua 2072 + lugar de salida de esta CRVA 54 kms. Y 3300 mts. + y 4000 mts. -.


Pa calentar, mi colega de asiento y yo contamos mil batallas durante el viaje y tiramos unas cuantas fotillos de las maravillosas vistas que te reserva este puerto.
Hasta ahora, creía que entendía el termino de SOÑANDO CON MONTAÑAS, pero me he dado cuenta que las de mis sueños eran mas pequeñas. Los términos de La Pala y Canal, pues eso, para cargar tierra y para navegar, si, si, ahora la película me ha cambiado.
En fin ahí estábamos 240 locos del monte y la aventura. Nuevamente ESPARTANOS…. Y carretera abajo durante 1 km. pa calentar. Vista a la izquierda y primeros 3 km. de vértigo buscando el Tuc de la Cigalera
(yo creo que se equivocaron con alguna vocal) algunos mentalmente ya la teníamos encima.
Pabajo y sin respiro a por la Collada 2430+ de ascenso y paso por zona de grandes rocas de granito y primeros estanys hasta el km. 7. Ahí andábamos la peña camino del punto
del primer corte, el refugio de Airoto, paso sin problemas de hora pero solo llevábamos 9,65 kms. Con la sombra del Pic de Quenca 2623 mts, atravesamos el collado del Clot Moreno.
El calor ya apretaba y el largo y técnico descenso nos llevaría hasta Isil. En este punto esperaba ver a mi mujer y a la del amigo Manuel que estaba haciendo la Ultra. Mal rollo, entre la multitud de acompañantes, no las vi y por teléfono me confirmaron un percance en el pie de este gran crack, después de una larga y dura noche y 40 kms. en sus piernas, tuvo que abandonar. Seguro que en su cabeza esta conseguirlo en 2018.
Bueno después del control de material en dicho punto, palante, to tieso a buscar los Bordes de Pina km. 25 donde las 15.30 p.m. era el corte.
Garrafa de agua por la cabeza y los del control que nos dicen que arriba nos espera el Richard Guere para la foto con el estány de la Tartera de fondo,

el Guere, aquello era el sumun de la guerra. Barranco de Coma Mala parriba y vaya palas en lugar de hacia adelante iba para atrás con algún talegazo que otro. Estuve a punto de tirar la toalla pero mi instinto me decía que volver igual era mas difícil, así que a sufrir tocaban como el resto de compañeros. Cuando nos adelantábamos no había fuerzas ni para hablar, duro, duro, y el calor todavía lo hacia mas, yo no había participado en una prueba tan dura y técnica como esta, eso si cualquier arroyo era un gran premio para esta panda de cadáveres que andábamos hacia el final de la cursa.

Hicimos un km vertical autentico en muy poca distancia. Por fin La Tartera (no era la del papeo que esperaba yo) km. 31, en el fondo y un colega que como me vio dando tumbos me sugirió que abajo estaba el helicóptero, ¡no me des ideas……!
Corte pasado, comí lo que pude y a buscar el km 43 siguiente avituallamiento y de ahí a meta todo chupao.

Sino fuera por la belleza del paisaje seria imposible seguir hacia adelante. 12 largos kms. pasando por Coll de Curios y el largo y complicado Campirme, estanys de la Gola y la preciosidad de los tres estanys
con la mirada atenta del pico de la Gola 2546 mts, fueron nuestros compañeros de viaje. Al fondo y en la pista en continua bajada, el ultimo avituallamiento. Ahí me lanze, sin bebida ya y sin saber la comida que pedía mi cuerpo después de arrastrarlo por estos Valls d'Aneu durante mas de 12 horas. Comí de todo pero de nada sirvió, a 500 mts. pota total y la medica insistiendo para que parara un rato.


Si pa leches estábamos, el cierre de control era a las 11 p.m y la noche se echaba encima. Trotando con alegría y con un compañero de viaje, que conocía bien el terreno hacia Burgo y Escallarre ultimas aldeas de paso.
Con la noche encima y apenas 5 km. de meta, se me fue la compañía, pero encontré otra que fue vital debido a mi cabezonería de no sacar el frontal, el de los chicos de Viladecans me salvo de algún talegazo mas en la ultima encerrona del día, una senda pedrusquera en subida antes de entrar en el puente medieval de Estérri en cuyo alto esperaba pacientemente mi mujer como siempre mi llegada. Paso por la calle mayor repleta de publico animando del primero al ultimo. Al fin el arco de
meta, 13h-26’ horas, me costo. Pase malos momentos, como todos, pero el súper trabajo de toda la organización con los voluntarios en su sitio, siempre ayudándonos y lo maravills de estos Valls d'Aneu, compenso el esfuerzo.
Termino la odisea regada con unas cuantas Birrás y comida sin limite. Decir que en la ultra solo consiguieron finalizar 64 de los 154 y en la mia 175 de 240 Aunque aquí la clasificación es lo de menos, el primero de la categoria Imserso total me lo traje pa Calatayud (solo eramos tres je,je) 138 en la general y a una módica distancia del primero, 6 horillas, je,je,je.
Apuntar que a este tipo de pruebas pertenecientes a la liga de la ALPIN ULTRA CUP, hay que venir con el chip muy bien puesto, yo no lo lleve y aunque conseguí terminar, el terreno tan técnico y la alta montaña son palabras mayores para los que no estamos mentalizados y preparados ( palabras del vencedor de la ultra, quizás sea la mas dura de Europa, pero poco conocida) como los auténticos SOÑADORES DE MONTAÑAS.
En fin ahora toca levantar el pedal y descansar un poco.
Gracias a toda esta gente del Valls d'Aneu, he podido descubrir un autentico paraiso (aunque en alguna circunstancia se pueda convertir en un infierno) el cual me gustaría compartir con mi hijo (como chuto el chaleco mochila de gratise) y mi mujer, que siempre están empujando para que un soñador como yo, no deje de hacerlo. Otra parte es para mi amigo MICHEL que ahora esta pasando un bache fisico de corredor y que seguro andará de nuevo pronto por los top ten.
Gracias por aguantar de nuevo mi particular rollo por tierras Ilerdenses en esta CURSA DE RESISTENCIA POR LOS VALLES DE ANEU.

PD. R.I.P. por mi compañera "carrefurera de champion"
de tantas guerras, en esta ultima se mojo en todos los arroyos

viernes, 7 de julio de 2017

7 y 8 de junio - Illinizas Norte - 5.126 m.

Tras el buen día anterior, con buenas sensaciones decidimos acometer nuestro primer cincomil. Los Illinizas son dos cimas con un refugio en el collado intermedio sobre los 4.700 m. Nuestro objetivo es la cima norte, mas fácil técnicamente, ya que no tiene glaciar, mientras que el acceso a la cima sur, que supera ligeramente los 5.200 tiene su ruta normal por un resto de glaciar, con mayor dificultad, sobre todo porque hay que hacerla durante la noche, para que las grietas tapadas soporten el paso. Es por ello, que hay que conocerse muy bien la ruta, o bien ir con guía que es lo más habitual por lo que vimos. Tras el desayuno tempranero en el hostal La Llovizna, de el Chaupi, donde seguimos alojados, sobre las 7 de la mañana subimos en otro taxi pick-up hacia el "parqueadero" de La Virgen, lugar habitual de dejar los vehículos (los que pueden llegar hasta allí). Al poco de salir del pueblo, tenemos una oficina de control para entrar en la reserva de los Illinizas (diferente de la de ayer) Es obligado registrarse y nos ponen muchos problemas para acceder al ir sin guía. Tras una "platica" de mas de un cuarto de hora, enseñar la documentación, las licencias federativas internacionales, finalmente el funcionario nos saca los documentos de exención de responsabilidad al parque, al permitirnos pasar a la zona con la intención de subir a cima. Tras una pista bastante deteriorada, como la mayoría que suben hacía zonas altas, llegamos al final de trayecto. Quedamos con el taxi, para el día siguiente, ya que nuestra intención es hacer cima hoy, y bajar a dormir al refugio, con el objetivo de estar mas horas en altura y así ver como nos sentimos al pasar casi un día por encima de los 4.500 metros de altitud. El inicio del camino se hacer por un pequeño bosque de polylepis, y pronto accedemos a la loma que se nos hace un poco dura. Recordamos siempre el paso lento de guía, corto pero repetido para evitar subir pronto de pulsaciones. Tras un desnivel de unos 800 m llegamos al refugio Nuevos Horizontes, que se divisa desde lejos por su color anaranjado. Paramos y allí el guarda apodado el gato, nos atiende amablemente con unos tes calentitos. Dejamos los sacos y alguna ropa, y tras un rato de charla y té, tomamos la ruta hacia la cima norte. Enseguida iniciamos la cresta, primero por la vertiente norte y luego por la sur. Tras un pequeño despiste (que luego supimos que era frecuente) en la zona denominada como el paso de la muerte (no es para tanto - simplemente hay que evitarse caerse por la ladera para evitar matarte) fuimos recorriendo con una trepada final de la chimenea que da acceso a la pequeña cima en la que hay una característica cruz. Dado que no es muy cómoda -nada que ver con la de ayer en el cerro Corazón- tomamos el mismo camino de vuelta. Allí nos encontramos con una chica americana que en perfecto castellano nos saludó junto a su guía. Ellos tomaron un descenso por una larguísima pedrera, que evita volver por la ruta del refugio. Llegamos sobre las tres de la tarde. Hay una guía con un chaval americano que pretenden hacer por la noche la cima sur. Empieza a hacer frío y se tapan las cimas. Comemos un plato que nos prepara "el gato". Allí, tapados con todo, pasamos el rato, esperando que llegue la hora de la cena, para ir a buscar el calor del saco de plumas. En eso que aparece un grupo de 4 españoles con su guía. Resulta que tres son de montañeros de Aragón de Barbastro y el otro de Cantabria. Ellos subirían mañana. El ambiente se anima entre la charrada y el calor humano, la cosa mejora hasta la cena. El puchero que había estado borboteando toda la tarde nos proporciona una estupenda sopa de verduras y carne que llaman locro. Luego pollo y una jugo de bote que parece anticongelante por el color. Te e infusiones variadas. Mientras vemos que empieza a llover y nevar. El grupo de Barbastro esperaban que hubieran llegado un grupo al que habían adelantado, bastante abajo. Pensamos que se habrían dado la vuelta. Pero no. Aparecen sobre la 9 que es noche cerrada, pues siempre anochece a las 6. Llegan calados, supercargados con tienda, comida y material como de expedición. Son un guía de Colombia con tres argentinos. Totalmente empapados deciden dormir en el refugio.El mas joven no puede ni cenar de malestar. Nos dió la noche porque lo puso en el tercer piso de la litera, en la que Charli y yo estábamos no durmiendo, en el piso intermedio. Fue al baño, que estaba fuera, como una docena de veces. Vamos lo habitual de los refugios: si no duermes por uno que ronca, es por otro que va al baño, o por los que desayunaron a las tres de la mañana para salir hacia la cima sur, con todo el equipo de glaciar puesto. Nuestra ventaja es que por la mañana no teníamos que madrugar. El espectáculo al levantarnos era de un cambio completo como veréis en las fotos de abajo. Todo aparecía espolvoreado de nieve. Nosotros recogemos y nos bajamos. Ya cerca del bosque cruzamos unas palabras con otro español que subía solo. Nacho, un ex guía, que también se alojaba en la Llovizna. Finalmente llegamos al parqueadero donde ya nos esperaba el pick-up para bajarnos hasta el pueblo. Otro día mas en Ecuador, este de descanso, pero disfrutando de un ambiente de grandes espacios y altas cumbres.
Indicación de inicio de la ruta
Comenzando el camino 
 La cima no se deja ver
Bajo el contrafuerte de la cima sur se divisa el refugio
Poco a poco se va despejando. Tendremos buena visibilidad. Desde el collado se puede adivinar el inicio de la ruta hacia la cresta.
El refugio loft: cocina comedor dormitorio. 
En la primera parte de la cresta.
 Zona de transición hacia la cara sur.
 Charli en la cima
Ahora los dos 
 Vista de la cara norte de la cima sur con su resto de glaciar por el que se accede
 a la cima por la ruta normal.
Vistas desde la cima. Se puede adivinar el refugio y toda la cresta que hay que subir.
 Zona de trepada a la cima
 Vista de la bonita cima sur con sus restos de glaciar
Detalle con la laguna que hay a los pies del glaciar, ahora muy retrocedido, ya que en tiempos se accedía por allí al glaciar.
 Zonas de destrepe.
 Nos sorprendimos del equipamiento necesario para hacer un cincomil: 
zapatillas y vaqueros para el cliente.
Y aquí el guía: por lo menos lleva un pantalón de montana. El aseguramiento...
 Charli esperando que pase el rato El ambiente afuera ha cambiado totalmente.
 Aspe